... Y se hizo el frío. Con un chasquido que retumbó hasta lo más profundo de las entrañas. Apenas unas décimas de grado por debajo de la temperatura ambiente... el frescor se fue extendiendo... tomando los rincones...primero superficialmente... después penetrando... empezaba a refrescar... era increible... una sensación gélida en la cara... en las manos un temblor glacial ... todo volvía a la normalidad
Plata o ámbar. Presencia aristocrática o Bohemia errática. Transparencia o tenebrosidad. En nombre de la luna, sea cual sea su aspecto... sedúceme. En nombre de sus labios blancos con rojas sombras , romperé tus cadenas suspirando de placer.
Pétalos de luna se deslizan sobre la piel de tu frágil voz, que tiembla y se baña en los dos lagos profundos de tus ojos.
Una cortina de bruma se despierta cuando la luna amanece.
Ecos lejanos de relámpagos liberan tus manos, pensamientos voluptuosos afilan las yemas de tus dedos para que dejen huellas lividinosas en mi piel. Lucharemos al límite de las caricias hasta que alcancemos el climax. En nombre de la Luna fascíname. En nombre de la Luna te hechizaré. En nombre de la Luna, enloqueceremos hasta que el Sol nos traiga sus horas de fuego...
Te miro y me dejo llevar por tus ojos... me levantan del suelo... me llevan lejos y me acercan... muy cerca... tanto que su azul se convierte en mi cielo. Y cuanto más te miro, más me sonries y yo vuelo más lejos, y vuelvo con tu sonrisa, que flota entre tus labios y vuela hacia los míos.